sábado, 22 de noviembre de 2008

Movimiento del 68






















ANTECEDENTES DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL DEL 68







El 22 de julio se registró una pelea entre estudiantes de la Vocacional 2 y de la preparatoria particular Isaac Ochoterena, en la Ciudadela. Al día siguiente, en represalia, los estudiantes de preparatoria apedrearon la Vocacional 2. En este enfrentamiento se ponía de manifiesto la antigua rivalidad que existe entre las vocacionales, pertenecientes al Instituto Politécnico Nacional (IPN), y las preparatorias incorporadas a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El 26 de julio una manifestación de estudiantes que conmemoraba la Revolución Cubana , se encontró con otra organizada por la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), que protestaban por la intervención policíaca durante la pelea entre alumnos de la Vocacional 2 y los estudiantes de preparatoria. La manifestación fue reprimida duramente por la policía.
El 27 de julio, los estudiantes tomaron las preparatorias 1, 2 y 3 de la UNAM, como una manifestación de protesta ante los enfrentamientos ocurridos entre granaderos y estudiantes.
El 29 de julio la policía y el ejército rodearon planteles escolares de la Preparatoria Nacional y del IPN, sobre todo en el centro de la ciudad. Con un disparo de bazooka fue destruída una puerta colonial de la Preparatoria 1 (San Ildefonso), muchos estudiantes resultaron heridos y hubo muchos detenidos. Varios planteles de la Escuela Nacional Preparatoria fueron tomados por las fuerzas públicas.

El 30 de julio, en la Ciudad Universitaria, el rector Barros Sierra izó la bandera nacional a media asta y las transmisiones de Radio UNAM concluyeron temprano, en señal de luto por los hechos de los días anteriores. La policía abandonó las instalaciones de la Preparatoria 5.
El 1 de agosto el rector encabezó una manifestación que, desde CU, recorrió la avenida Insurgentes hasta Félix Cuevas, dobló por ésta hacia avenida Coyoacán y regresó por la avenida de la Universidad al punto de partida, concluyendo con un mensaje del ingeniero Barros Sierra. El presidente Gustavo Díaz Ordaz, en un discurso pronunciado en Guadalajara, ofreció su "mano tendida" a quien quisiera estrecharla. Al día siguiente fue creado el Consejo Nacional de Huelga (CNH), formado por estudiantes y maestros de la UNAM, el IPN, las escuelas normales, El Colegio de México, Chapingo, la universidad Iberoamericana, el colegio La Salle , y algunas universidades estatales.
Para el 4 de agosto, el movimiento estudiantil ya había elaborado un pliego petitorio que invalidaba el de la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), y contenía los siguientes puntos:

Libertad a los presos políticos
Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal. (Instituían el delito de disolución social y sirvieron de instrumento jurídico para la agresión sufrida por los estudiantes)
Desaparición del Cuerpo de Granaderos
Destitución de los jefes policíacos
Indemnización a los familiares de todos los muertos y heridos desde el inicio del conflicto
Deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos sangrientos.





El 13 de agosto, se realizó una gran manifestación -de alrededor de 150,000 participantes- al Zócalo, que partió del Museo Nacional de Antropología. Se sumaron al movimiento estudiantes del Conservatorio Nacional y de la Normal Superior. El CNH declaró que la FNET no representaba al estudiantado.
El 22 de agosto el gobierno declaró que tenía la mejor voluntad de dialogar con representantes estudiantiles. Profesores y estudiantes respondieron afirmativamente, siempre y cuando el diálogo se realizara en presencia de la prensa, la radio y la televisión.
El 27 de agosto salió una manifestación de alrededor de 300,000 participantes, desde el Museo de Antropología hasta el Zócalo, donde los estudiantes permanecieron en la plaza e izaron una bandera rojinegra a media asta. En la madrugada, quienes permanecieron allí fueron desalojados por el ejército. Al día siguiente hubo un acto de desagravio a la bandera nacional, al que asistieron trabajadores al servicio del Estado. Nuevo enfrentamiento con fuerzas públicas; comandos del ejército se apostaron en las cercanías de la Ciudad Universitaria y de Zacatenco.
El 1 de septiembre, el presidente rindió su cuarto informe de gobierno.
El día 7 de septiembre se celebró un mitin en Tlatelolco.
9 de septiembre: Javier Barros Sierra, rector de la UNAM, declaró: "nuestras demandas institucionales han quedado satisfechas"
El 13 de septiembre tiene lugar la "marcha del silencio", una manifestación de más de 250,000 personas, en donde todos iban en silencio para evitar que la policía pusiera como pretexto la provocación por parte de los estudiantes.
El 18 de septiembre el ejército ocupó la Ciudad Universitaria; hubo detenidos. Cabe señalar que las actividades de investigación y administrativas no habían entrado a la huelga, así como algunas de difusión cultural. Sólo la actividad docente permanecía interrumpida.
El 19 de septiembre, el rector protestó por la ocupación militar y encabezó una manifestación, la primera en la que la rectoría de la UNAM apoyó explícitamente al movimiento, la ocupación duró 12 días. La Cámara de Diputados, en voz de su líder Luís Farías, atacó al rector Barros Sierra, quien presentó su renuncia, sin que le fuera aceptada. La Junta de Gobierno le pidió expresamente que permaneciera al frente de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El 23 de septiembre se enfrentan las fuerzas del gobierno y los estudiantes en el Casco de Santo Tomas, campus principal del IPN.
El día 27 de septiembre se realiza un mitin en la Plaza de las Tres Culturas, ahí se invita a otro mitin que se llevará a cabo el 2 de octubre, en ese mismo lugar a las cinco de la tarde.
El 1 de octubre se reanudaron las labores de investigación, administración y, parcialmente, las de difusión cultural en la UNAM. El CNH decidió mantener la huelga escolar.

La tarde del 2 de octubre de 1968, cuando la ciudad guardaba silencio, miles de estudiantes salieron a la calle a protestar contra el autoritarismo gubernamental, que se hacía presente en persecuciones, secuestros, torturas y asesinatos contra quienes mostraban públicamente su rechazo.






































MOVIMIENTO DEL 68






















El movimiento estudiantil de 1968 conmovió profundamente a la sociedad mexicana. Puso en evidencia prácticas gubernamentales antidemocráticas, contrarias al espíritu y la letra de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. La decisión de amplios sectores de la población representados por los estudiantes reclamaba la vigencia efectiva de las libertades democráticas y su voluntad de reivindicarlas.






La lucha estudiantil cuestionó al principal soporte del sistema político mexicano, el presidencialismo autoritario, abriendo paso a un prolongado y profundo proceso de reforma política desde esos días hasta la actualidad. Por ello, también obligó al Estado a dar un fuerte impulso al desarrollo de las instituciones de educación superior.
El movimiento estudiantil generó una importante corriente de reflexión crítica sobre la realidad nacional que motivó al Estado a hacerse una seria autocrítica para desembocar en procesos de apertura, rectificación y reformas políticas que fueron transformando paulatinamente la vida mexicana





La bibliografía sobre el movimiento estudiantil de 1968 es muy amplia. Se ha reconocido su trascendencia en la vida política, social y cultural del país. Sin embargo, y habida cuenta de su vigor, su pluralidad y su proyección hacia el futuro, hace falta considerar en su complejidad y dinamismo el pensamiento de la generación protagonista del 68, y que en aquel año, apenas tuvo una expresión larvada e incipiente.


Pocos sucesos en la historia del país, han generado tanta polémica como los ocurridos el 2 de octubre de 1968 en la "Plaza de las tres culturas" de la Ciudad de México. A 40 años de lo ocurrido, algunas incógnitas aún persisten.


Los acontecimientos del 2 de octubre no han podido ser explicados clara y verazmente. El gobierno permaneció en silencio ante un hecho que dejó un número indeterminado de muertos y heridos, y que fracturó gravemente la confianza en los derechos de libre expresión y agrupación de estudiantes y trabajadores.
Algunas visiones conceden crédito a la versión de que lo ocurrido aquella tarde fue consecuencia de un "caos organizado"; la pregunta sigue siendo ¿organizada por quién? ¿Desde dónde? Otros permanecen francamente indignados y han insistido en incluir el episodio en los libros de texto como un acontecimiento de la Historia Nacional.
Un aspecto innegable es que el movimiento del 68 en México comenzó a aglutinar fuerzas sociales muy diversas; algunos sectores populares y de la clase media se sumaron a la protesta estudiantil, en busca de un medio de expresión para sus propias inconformidades.
La experiencia francesa, de unos meses atrás hubiera sido por sí sola causa suficiente para que cualquier gobierno se preocupara en extremo y tratara de controlar la efervescencia. En el caso de México se vivía además una presión extraordinaria, porque el país estaba comprometido como sede de los Juegos Olímpicos. Era sumamente importante sostener una imagen de estabilidad en el medio internacional; y por el contrario, una suerte de ingobernabilidad se vislumbraba en las calles de la capital.
En un intento por retomar los hechos históricos desde las distintas posturas que han generado, se presentan varios testimonios. En primer lugar están las voces de los protagonistas estudiantes e intelectuales que vivieron el periodo. También se cuenta con las declaraciones del gobierno y de los mandos militares que tuvieron que responder ante la situación.
Por otra parte está la voz de los periodistas: Las crónicas publicadas el 3 de octubre, y durante los días posteriores en los principales periódicos del país trataron de revelar lo ocurrido aquella tarde.
En 1998, al conmemorarse treinta años de Tlatelolco la sociedad mexicana se volcó en gran cantidad de eventos, publicaciones y disertaciones en torno al 68. A la fecha continúan apareciendo notas periodísticas sobre el asunto.

La conciencia de la juventud se revolucionó en esa época respondiendo al fuerte trastrocamiento de valores que se estaba generalizando en el mundo.

El 2 de octubre, como se ha dicho a lo largo de tantos años, no se olvida en la sociedad mexicana. Para algunos nacieron allí los ideales de la democracia, mientras que otros los consideraron casi sepultados.